meditación

¿Por qué las arañas no sufren aracnofobia?

Los seres humanos tenemos la habilidad de comunicarnos mediante las palabras. El lenguaje tiene muchas ventajas y es cierto que la vida no sería igual si no fuésemos capaces de comunicarnos. Pero las palabras también tienen su lado oscuro.

tumblr_m3kcqa2a4R1qis9hro1_500

Las personas somos capaces de relacionar cosas. Relacionamos palabras con su significado e identificamos esas palabras muchas veces con representación en el mundo real. Las palabras tienen funciones psicológicas determinadas. Por ejemplo, cuando vemos una silla pensamos en  la palabra “silla” y nos vienen a la mente cosas relacionadas con ella como: sentarnos, descansar, muebles,.. etc. Cuando nos enseñaban una nueva palabra y nos dicen que es un sinónimo de silla (por ejemplo: taburete), automáticamente las funciones de la palabra silla se transfieren a la palabra taburete.

Esto es sencillo y hasta parece útil.  Pero solo los humanos con habilidades verbales son capaces de llevar a cabo este proceso. Pero ,¿qué sucede cuando relacionamos dos eventos que son potencialmente inofensivos?

Por ejemplo, cuando ves una araña de pequeño y empiezas a tener miedo a las arañas. Relacionas las arañas con tu pueblo y con la oscuridad y empiezas a tener miedo de ir a tu pueblo y de estar en la oscuridad. Puedes llegar hasta a sentirte mal físicamente solo de pensar en la oscuridad o en cualquier cosa relacionada con las arañas

Esto no sucede en los animales porque no son capaces de relacionar dos eventos de manera bidireccional. Cuando relacionamos araña con oscuridad también relacionamos oscuridad con araña.

Aprendemos a evitar lo que nos hace sentir incómodos psicológicamente o incluso físicamente. Una vez que lo hemos evitado empezamos a aprender  que evitarlo es bueno ya que no nos sentimos mal. Cada vez ese estímulo que en un principio era neutro se va convirtiendo en más aversivo cada vez.  Así comienza la ansiedad. Se empieza evitando algo y como evitar esto nos da una recompensa a corto plazo (no pasar por la situación ‘’amenazante”)  aprendemos a evitar, puedes acabar teniendo miedo de tener ansiedad. Cada vez más ansioso, y esto termina en un ataque de pánico. Es un círculo vicioso. Y recuerda, que todo empezó con una silla.

There is a world there

¿Mi recomendación? Tomarse las cosas con calma, no relacionar dos eventos negativos, pensar en cosas positivas y sobre todo afrontar lo que nos da miedo antes de que sea el miedo el que nos domine.  Tomarse las cosas con calma y poco a poco dejar de evitar lo que nos hace sentir un poco mal, antes de que nos haga sentir muy mal.

Aprender a poner distancia entre nuestros pensamientos y la situación actual. Ser consciente y abrir nuestra mente. La cuestión reside en aumentar nuestra flexibilidad psicológica, dejar que las cosas pasen, observa el momento sin juzgar con tus pensamientos lo que sucede. Ser como un animalito del bosque. Abrir nuestra mente. Mindfulness.

likeit

Personalidad

Las defensas.

A diario solemos afrontar acontecimientos inesperados y circunstancias incómodas. Para abordar este tipo de situaciones empleamos inconscientemente unos mecanismos de defensa.  Los mecanismos de defensa son estrategias psicológicas que todos usamos o hemos usado alguna a lo largo de nuestras vidas. Según Freud (1856-1939) estos mecanismos protegen nuestro ego y ayudan a minimizar la ansiedad y el estrés. Empleados ocasionalmente no son perjudiciales, pero pueden limitar nuestras relaciones y según en qué circunstancias se utilicen pueden empeorarlas.

 

Freud

El primer mecanismo de defensa fue propuesto por Freud:

  • Represión:

Se trata del proceso de prevención de pensamientos, sentimientos o deseos que son considerados inaceptables en la sociedad, la cultura o para la persona. Estos pensamientos se mantienen fuera de la mente consciente y se reprimen. Según Freud estos pensamientos se mantienen en el inconsciente y son la causa de muchos problemas.
Anna Freud and Freud.

Freud no definió más mecanismos de defensa, pero su hija Anna Freud (1895-1982) retomó su estudio e introdujo 6 nuevos mecanismos. Todos ellos incluyen cierto grado de represión.

  • Negación:

Ocurre cuando la realidad de una situación provoca gran ansiedad y la persona no es capaz de aceptarlo. La persona se niega a ver la realidad y se autojustifica. La persona niega la situación actual y se centra en pensamientos de cómo tendría que haber sido la situación, lo que debería haber ocurrido…

Ejemplos.

–          Tras la muerte de alguien, puede que muchas personas cercanas pasen por un periodo de negación en el que no quieran hacer frente a la realidad y sigan pensando que eso no les ha pasado a ellos

–          Cuando los fumadores piensan que a ellos no les va  a pasar, que los problemas relacionados con el tabaco solo le ocurren a los demás y no a ellos.

negación

  • Desplazamiento:

Una amenaza o un impulso inaceptable cambia de dirección hacia otro objetivo diferente al original más aceptable. El desplazamiento es una manera inconsciente de aceptar que poseemos sentimientos inapropiados e inaceptables.

Ejemplos:

–          Cuando en el trabajo un jefe es malo o insportable con el trabajador, este tiene miedo de perder su trabajo y descarga sus problemas en otra persona más aceptable como por ejemplo su mujer.

  • Racionalización:

Implica la creación de razones aceptables para justificar algo que parece ser socialmente inaceptable.  El objetivo de la racionalización es reducir la ansiedad mediante la generación de una explicación que parece más fácil de aceptar que la razón real.

Ejemplos:

–          Mentirse a uno miso pensando que no quieres ir a una fiesta  porque está muy lejos cuando la razón real de no querer ir es porque no conoces a nadie.

  • Formación reactiva

Las personas pueden mostrar un comportamiento totalmente opuesto a lo que en realidad están pensando o lo que sus impulsos le llevarían a hacer. Reemplazar la hostilidad con actos de generosidad.

Ejemplo:

–          Cuando no te gusta un corte de pelo, pero en realidad dices que es precioso.

–          Cuando alguien te cae muy mal, pero le tratas mejor que a nadie.

  • Proyección:

Es mi mecanismo de defensa preferido. Pienso que todo el mundo lo hemos hecho alguna vez o que a todo el mundo nos lo han hecho. Se basa en la idea de que muchas veces vemos en los demás lo que en realidad es nuestro. Según Anna la proyección se trata de aspectos negativos en los que nos fijamos en los demás, que en realidad son los nuestros. En mi opinión, también vemos en los demás los aspectos buenos que nosotros consideramos que tenemos.

Atribuimos a los demás los aspectos que consideramos inaceptables en nosotros mismos. Entonces odiamos a los demás y no tenemos que odiarnos a nosotros mismos.

Ejemplos:

–          Alguien desordenado que critica a otra persona cuando no recoge las cosas.

–          Decir que alguien nos odia cuando en realidad somos nosotros los que odiamos a esa persona.

–          Cuando atribuimos a otros una necesidad que en realidad es nuestra. Damos un abrazo a alguien porque creemos que el lo necesita, pero en realidad somos nosotros los que lo necesitamos.

–          Una proyección emocional, cuando decimos por ejemplo: hoy la tarde está triste.

  • Sublimación:

Es el mecanismo de defensa más adaptativo. Se trata de cambiar un instinto inaceptable por alguna actividad socialmente deseable.

 

Además, hay otros mecanismos de defensa también importantes:

–          Distorsión: atribución de cualidades exageradas a uno mismo o a los demás

–          Regresión: comportamiento característico infantil o de una etapa anterior.

–          Hipocondriacas: Pensamientos constantes sobre el hecho de poder tener una enfermedad

–          Fantasía: construcciones mentales sobre situaciones o personas que sirven para compensar una realidad que no nos gusta.

–          Somatización: la expresión de emociones negativas en forma de síntomas físicos (como cuando duele la espalda del estrés, o la                 ansiedad)

–          Conducta pasiva agresiva: mostrar agresividad de manera encubieta.
proyeccion

–          Conducta impulsiva: evita que la persona piense porque está haciendo lo que hace.

–          Control: la necesidad de controlar todos los cambios en el ambiente y en las personas

–          Aislamiento afectivo: separar las emociones de lo racional.

–          Intelectualización: desconectarnos de las emociones mediante otras actividades ( como las personas que se pasan el día en el                  trabajo para no afrontar su realidad)

 

 

social

¿ Acertamos en las predicciones que hacemos sobre los demás?

Las personas somos diferentes en diferentes situaciones. Imagínate a alguien tímido en dos situaciones diferentes: con su familia o sus amigos y en una fiesta en la que casi no conoce a nadie. La misma persona mostrará diferentes comportamientos y actitudes dependiendo de la situación. Entendemos que las personas están fuertemente influenciadas por la situación, pero a pesar de entender esto, juzgamos a las personas  y ponemos etiquetas dependiendo de cómo se comporten en una determinada situación sin fijarnos en el contexto de esa situación, sino en la persona sí.

 

En un estudio, Lee Ross, investigó como de ciertas son las predicciones que hacemos sobre los demás. En el experimento, Ross, eligió un grupo de estudiantes de la Universidad de Stanford considerados por sus compañeros  como competitivos o cooperativos.

La mitad del grupo de los cooperativos fue asignado al grupo 1, con la otra mitad de los cooperativos.  De la misma manera, el grupo 2 estaba formado por el 50% de cooperativos y 50% de competitivos.  La idea de Ross era que ambos grupos jugasen a un juego. EL juego era el mismo, la única diferencia era el nombre del juego.

En el grupo 1 al juego se le llamó: El juego de la comunidad

 

cooperactón

En el grupo 2 el nombre del juego fue: El juego de Wall Street.

 

wall street

Tras jugar al juego, los investigadores evaluaron las 4 categorías diferentes:

  • – Los considerados “cooperativos” en el juego de Wall Street
  • – Los considerados “cooperativos” en el juego de la comunidad
  • – Los considerados “competitivos” en el juego de Wall Street
  • – Los considerados “competitivos” en el juego de la comunidad.

 

Los resultados mostraron que un simple cambio en la situación (como el nombre del juego) produjo un cambio tremendo en la manera de comportarse de las personas.  Las normas sociales moldean el comportamiento de las personas. En este ejemplo la personalidad de los participantes como era vista por sus compañeros no coincidió con la manera en la que en realidad afrontaron el juego.

En muchas situaciones un minino cambio en el contexto puede tener grande efectos quitando peso a las diferencias en las personalidades.

Para reflexionar

El poder de las situaciones: ¿Nos precipitamos al juzgar a las personas?

Una de las cosas más difíciles  de evitar es tratar de no juzgar a alguien en el momento en el que le conocemos. Siempre, aunque sea a nivel inconsciente,  formamos impresiones de las personas que nos rodean.  Para saber si debemos fiarnos de alguien, para decidir cómo tratarle, para todo siempre empleamos atajos basándonos en su apariencia o su comportamiento actual.

gotico

Muchas veces estos atajos nos ayudan a ganar tiempo, ya que es imposible pararnos a conocer profundamente a cada una de las personas que pasan por nuestras vidas. Pero otras veces, esta ley del mínimo esfuerzo lleva a la creación de prejuicios.

hippie

El efecto Halo es un error de pensamiento en el que la formación de una impresión general acerca de una persona se forma basándonos solamente en una característica de esta persona.

prejuicios

Otro de los errores que cometemos a la hora de pensar como son los demás, es juzgar a las personas olvidando la situación.

Por ejemplo, imagina que estas en un restaurante. La camarera es muy lenta y además, cuando se acerca a ti, sin querer tirar todos los platos manchando tu ropa. Cualquiera se enfadaría, podría una queja en el restaurante y se enfadaría mucho con la camarera, pensaría que es una irresponsable, que no vale para ser camarera y que no sabe tratar a los clientes.  Diríamos que su comportamiento es causado por su personalidad y como es ella. Pero, ¿y la situación?

¿Y si en realidad, esa camarera tuvo que estar cuidando la noche anterior de su hijo enfermo, llegó al trabajo muy cansada y encima tuvo que hacer turno doble porque su compañero no pudo ir a trabajar? ¿Entonces también nos enfadaríamos con ella, pondríamos una queja y nos iríamos enfadados del restaurante? En ese caso, yo me compadecería de ella, pensaría que lo está haciendo lo mejor que puede dada su situación y que no importa, mi ropa se puede limpiar.

El problema es que  antes de juzgar nunca nos paramos a pensar en las situaciones en las que las personas están. Cuando alguien no nos agrada o no nos gusta su comportamiento siempre atribuimos eso a estados permanentes de la personalidad, a estados que no van a cambiar. Pero en realidad muchas veces el comportamiento de las personas se debe a las situaciones a las que están.

hay una historia