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Una de las cosas más difíciles  de evitar es tratar de no juzgar a alguien en el momento en el que le conocemos. Siempre, aunque sea a nivel inconsciente,  formamos impresiones de las personas que nos rodean.  Para saber si debemos fiarnos de alguien, para decidir cómo tratarle, para todo siempre empleamos atajos basándonos en su apariencia o su comportamiento actual.

gotico

Muchas veces estos atajos nos ayudan a ganar tiempo, ya que es imposible pararnos a conocer profundamente a cada una de las personas que pasan por nuestras vidas. Pero otras veces, esta ley del mínimo esfuerzo lleva a la creación de prejuicios.

hippie

El efecto Halo es un error de pensamiento en el que la formación de una impresión general acerca de una persona se forma basándonos solamente en una característica de esta persona.

prejuicios

Otro de los errores que cometemos a la hora de pensar como son los demás, es juzgar a las personas olvidando la situación.

Por ejemplo, imagina que estas en un restaurante. La camarera es muy lenta y además, cuando se acerca a ti, sin querer tirar todos los platos manchando tu ropa. Cualquiera se enfadaría, podría una queja en el restaurante y se enfadaría mucho con la camarera, pensaría que es una irresponsable, que no vale para ser camarera y que no sabe tratar a los clientes.  Diríamos que su comportamiento es causado por su personalidad y como es ella. Pero, ¿y la situación?

¿Y si en realidad, esa camarera tuvo que estar cuidando la noche anterior de su hijo enfermo, llegó al trabajo muy cansada y encima tuvo que hacer turno doble porque su compañero no pudo ir a trabajar? ¿Entonces también nos enfadaríamos con ella, pondríamos una queja y nos iríamos enfadados del restaurante? En ese caso, yo me compadecería de ella, pensaría que lo está haciendo lo mejor que puede dada su situación y que no importa, mi ropa se puede limpiar.

El problema es que  antes de juzgar nunca nos paramos a pensar en las situaciones en las que las personas están. Cuando alguien no nos agrada o no nos gusta su comportamiento siempre atribuimos eso a estados permanentes de la personalidad, a estados que no van a cambiar. Pero en realidad muchas veces el comportamiento de las personas se debe a las situaciones a las que están.

hay una historia

 

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