Todos hemos oído en algún lugar que el deporte es bueno para la salud; previene enfermedades, reduce la muerte prematura, y un montón de cosas más que seguramente ya se os hayan pasado por la cabeza. Pero lo que no es tan conocido es que el deporte también produce bienestar psicológico y no solo físico.

En los últimos años, los investigadores se han centrado en estudiar como el deporte ayuda a lograr un mayor bienestar en nuestras vidas. En un estudio, Blumenthal et al. (1999), trataron de averiguar si el deporte podía tratar la depresión. La depresión y los sentimiento depresivos están relacionados con un malestar general y vienen acompañados de grandes problemas sociales, familiares y personales.

El estudio consistía en dividir un grupo de depresivos en 3 tratamientos diferentes:

Grupo 1: antidepresivos

Grupo 2: antidepresivos junto con programa de ejercicio

Grupo 3: programa de ejercicio físico

El tratamiento duró 4 meses y al finalizar éste se observó que los síntomas depresivos habían disminuido en los 3 grupos ( lo que era de esperar) Pero lo más sorprendente fue que no se encontraron diferencias entre la mejoría experimentada por los diferentes grupos. La única diferente fue que los pacientes con antidepresivos mejoraron más rápido que el resto de grupos.

Unos meses después, Babyak et al. (2000) realizaron un estudio en seguimiento a estos pacientes que habían recibido los diferentes tratamientos. Querían saber en que condiciones se encontraban los pacientes 6 meses después de haber sido sometidos al tratamiento. Tras el paso del tiempo, muchos habían recaído en la depresión (esto es algo normal), lo que no parecía tan obvio fue que el 38% de los tratados con antidepresivos volvieron a tener depresión, de los que tomaron medicación e hicieron deporte, un 31% y de los que únicamente participaron en el programa de deporte, solo un 9%  recayó en la depresión.

Una de las causas de que los participantes del programa deportivo tuvieran una menor tasa de recaídas, es que las personas que superaron la depresión gracias al deporte han adquirido un sentimiento de control, creen que se han recuperado porque ellos han hecho ejercicio, mientras que en los otros grupos la importancia la ponen en el exterior, no se han curado por algo que hayan hecho ellos, sino que ha sido gracias a la medicación. Cuando no hay medicación , los problemas vuelven.  Se trata atribuir el éxito a condiciones internas o externas.

Estos estudios me han hecho reflexionar mucho. Vivimos en una sociedad en la que cualquier problema se soluciona con medicación. Parece que la medicación es algo maravilloso, cuando en realidad no lo es. También, muchas personas creen que la medicación es la única solución, perder el control interno, ponernos en manos de otros , en realidad lo que hace falta es tomar el control de nuestras vidas.

No siempre, pero la mayoría de las veces, el que quiere puede, el que se sacrifica consigue el éxito. Pero quizá vivimos en una sociedad asentada en la comodidad, y es más fácil vivir medicados que afrontar la realidad.

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